Sustratos de cultivo

¿Que es un sustrato de cultivo?

Como muchos sabréis el sustrato de cultivo es, junto con la climatología, uno de los componentes más importantes para que nuestras plantas crezcan sanas y vigorosas. En más de una ocasión seguro que nos ha pasado que hemos sembrado o trasplantado una planta a una maceta, con tierra recogida directamente del campo y ésta ha crecido con dificultad o se ha marchitado al cabo de pocos meses. Esto es debido a que nuestras plantas en contenedor o mesa de cultivo requieren una mayor aireación, drenaje y aporte de nutrientes, que una planta cultivada directamente en el campo.

Pero ¿qué es un sustrato de cultivo? Es el medio o material en el que crecen las plantas, hierbas o verduras cultivadas en contenedor o maceta. En cierto modo, es el sustituto de la tierra. Este está compuesto por diversos materiales entre los que se suelen encontrar la perlita, compost, fibra de coco, humus de lombriz,… El sustrato más utilizado es el sustrato universal, que contienen una mezcla de materiales que se adapta a multitud de tipos de plantas.

Para que sirve el sustrato

Para proporcionar el medio adecuado para el correcto desarrollo de nuestras plantas. Este proporciona los nutrientes necesarios a las plantas y además sirve de soporte a las mismas. Por lo general, los sustratos de cultivo deben ser porosos, ligeros y con un aporte de nutrientes equilibrado. Además, deben retener la humedad, estar exentos de sustancias contaminantes y en la medida de lo posible a bajo coste. Normalmente se utilizan mezclas de sustratos dependiendo del tipo de cultivo para conseguir unas características óptimas.

Tipos de sustrato:

Estiércol. Se trata de los excrementos de ciertos animales, principalmente ganado, aunque también son frecuentes los de aves o murciélagos. Cada animal produce un tipo de estiércol con unas características determinadas. Es importante que se trate de animales procedentes de ganadería ecológica para que nuestro estiércol esté libre de elementos nocivos o perjudiciales, y que este maduro para que los procesos de descomposición no dañen las raíces de las nuestras plantas. Los más utilizados son los de oveja, cabra, vaca, cerdo, palomas y gallinas, denominados los dos últimos palomina y gallinaza respectivamente. El más codiciado por su elevado contenido en nitrógeno, fosforo y potasio es el denominado guano, que proviene de la acumulación masiva de excrementos de murciélago, aves marinas y focas en ambientes áridos. Este jugó un papel fundamental en la agricultura intensiva del siglo XIX. Hoy en día sigue siendo un producto muy apreciado sobre todo en agricultura ecológica.
La cantidad necesaria de estiércol para mejorar nuestra huerta o huerto urbano depende del tipo de estiércol pero en general con 3-4 kg/m2 suele ser suficiente.

Turba. Se compone de materia orgánica en descomposición procedente de zonas encharcadas denominadas turberas, donde se produce una acumulación importante de restos vegetales y en el cual el proceso de degradación es muy lento debido a la baja concentración de oxígeno. Es el primer paso a la carbonización y a la formación por tanto de carbón. Se pueden distinguir dos tipos de turbas: las turbas rubias, con un contenido en materia orgánica mayor y un menor grado de descomposición y las turbas negras, más mineralizadas y por lo tanto un menor contenido en materia orgánica. Estas además de nutrientes, aportan acidez al suelo y retención de agua. Uno de los mayores inconvenientes en utilizar este tipo de sustrato es que para su extracción se suelen destruir hábitats con un interés ecológico muy elevado.

Fibra de coco. Es un subproducto de la industria alimentaria del coco. Se produce a partir de las fibras de la capa externa del coco. La principal ventaja es su elevada porosidad y ligereza. Por contra apenas posee nutrientes, por lo que debe ser mezclada con otros sustratos que aporten los nutrientes necesarios.

Compost: Se trata de la descomposición de los desechos orgánicos que producimos (restos de comida, restos de poda, hojarasca, etc). Como principal ventaja consta de su ligereza, aporte de nutrientes y retención de líquidos, además del reciclado de parte de la basura que generamos. Podemos producirlo en casa fácilmente con un compostador. Es la base de un sustrato de cultivo universal comercial.

Humus de lombriz. Es un abono procedente de excrementos de lombrices, normalmente a partir de la lombriz roja americana. Es unos de los abonos que más se está utilizando en los últimos años debido a la riqueza de su composición y a que procede de desechos orgánicos. Al igual que el compost podemos producirlo en casa con un vermicompostador.

Como complementos también son habituales otros materiales inertes como la arena, vermiculita, perlita, cenizas, etc.

Perlita. Es una roca volcánica en forma de esferas con la característica principal de que es extremadamente porosa, lo que la convierte en muy útil para aportar a nuestro sustrato ligereza y aireación, y en menor medida retención de agua.

Vermiculita. Es un mineral de arcilla expansivo que se comercializa en el mercado en forma de escamas. Su principal característica es que es capaz de absorber hasta 5 veces su peso en agua lo que en cantidades pequeñas (menor del 5%) facilita la retención de humedad de nuestro sustrato.

Por último os muestro unas mezclas de sustratos que nos han aportado buenos resultados en nuestros huertos urbanos.

Mezclas de sustratos para macetas:

· Fibra de coco al 60-70% y humus de lombriz al 30-40%
· Fibra de coco al 50% y compost al 50%.

Mezclas de sustratos para semilleros o siembras:

· Compost al 65%, vermiculita 30% y perlita al 5%.
· Compost al 40%, arena al 30%, vermiculita al 25% y perlita 5%.

¿Y tú que mezclas de sustratos usas para tus cultivos en agricultura?

Si además, estás interesado en estudios del terreno o estudios geotécnicos puedes visitar esta web amiga o visitar nuestra seccion de plantas aéreas que no necesitan sustratos para poder vivir..